¡Hola! ¿Cómo sigues?
Hoy quiero hablarte de pompas de jabón o “burbujas”, que igual queda más fino. Siempre pienso que lo que gusta en la calle puede funcionar en un hotel, en un centro comercial, en un restaurante o vaya usted a saber dónde…y convertirlo en Animación Turística
Animación Turística, Pompas de Jabón


Cuando tienes niños y vives, como yo, en un lugar turístico donde en verano hace mucho calor y donde la playa es la mejor opción, a veces sientes la necesidad de hacer algo con tus hijos sin agua, sin arena y sin bártulos hasta arriba… Si eres madre (o igual padre) me entiendes  seguro. Así que el sábado optamos por acercarnos al parque de la Paloma.

Mientras los niños se fueron a los columpios, nosotros nos sentamos en el bar con nuestra cañita correspondiente frente a una gran explanada de césped vacía. Disfrutábamos de las tranquilizadoras vistas y hablábamos sobre “la nada” cuando se coló en la explanada un chaval de unos veintitantos años. Por su aspecto pensamos que era extranjero. Llevaba una mochila a la espalda y un par de cubos en las manos.
 Cuando nos vinimos a dar cuenta, entre caña y caña, el chaval tenía el césped sembrado de cubitos (como los de la playa) y con dos palos en las manos hizo la burbuja más grande que yo he visto en mi vida. Fue precioso y mágico. Pero no solo para mí. En menos de cinco minutos la explanada vacía estaba repleta de niños,  y con ellos sus padres (debo decir que los míos tampoco faltaron).

A cada niño que se acercaba, el chaval le daba un par de palos, le llevaba a un cubo y le hacía una  demostración cogiendo sus manitas. En muy poco tiempo, grandes y pequeños hicieron, con más o menos habilidad, preciosas pompas de jabón que provocaron las delicias de quien participaba y de quien miraba, como una servidora  (yo le hubiera puesto música de violín para terminar de hacerlo perfecto y con un encanto especial).

No sé cuánto tiempo estaría allí el chaval, ni la cantidad de niños y adultos que pasaron, se quedaron, probaron y se marcharon.

Materiales necesarios

Sebastián no pudo contener su curiosidad y fue a hablar con él y, como no,  a preguntarle la fórmula magistral:
  •  Agua

 

  •  Fairy

 

  • Azúcar

 

  • Cerveza (La mañana iba de cañas)

 

Además se necesitan:   parejas de palos de distintas medidas, cuerda de algodón y bastantes cubos para que se reparta la mezcla y no se molesten los participantes.
Aquí se ven claramente los palos y la cuerda

Es una mezcla resbaladiza, con lo cual es muy aconsejable que esta actividad se realice en lugares antideslizantes, por lo que el césped es fantástico.
Se trata de una actividad que no necesariamente tenemos que publicitar ni poner en el programa de animación; me gusta mucho más como algo inesperado y sorprendente.
La gente se va a acercar, los niños presionarán a sus padres y será una experiencia especial para todos.

Es importante que la persona, o personas encargadas de esta actividad, prueben antes y le cojan el truquillo. Serán los primeros minutos y las primeras burbujas las que determinen el buen funcionamiento de este happening.
Investigando por la red, he encontrado algunos tutoriales, pero en el blog «Mientras Cuchufleta Duerme» , Rosana explica clarísimamente todos los ingredientes y materiales para hacer las Súper Pompas.

 

¿Te Animas?

 

 


Deciros, a modo de apunte,  que el artista no puso gorra ni cacharro alguno para dejar monedas, es más… no las quería.  Se le veía feliz haciendo animación en el parque. ¿Te apuntas?
Cuéntame, ¿has visto algo este verano que te ha llamado la atención?, ¿se podría adaptar a otro establecimiento?

Estas preciosas fotos son de Alfons Bantulà, un fantástico fotógrafo sito     en Benalmádena y con mas paciencia que el Santo Job.
 

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Un montón de besos, feliz septiembre y pásate por el Parque de la Paloma
Rosa