Leo el programa de animación infantil y la verdad te digo que se me cae el alma a los pies con estos nombres: manualidades, juegos tradicionales, juegos de puntería… y ya mi alma termina rodando por el suelo, con apenas inercia, así muy lánguida y triste cuando leo  “actividades imaginativas”…

Es cierto que nuestros soportes publicitarios muchas veces nos vienen dados con pocas opciones.  ¡Tenemos esos paneles con los cartelitos imantados, o pictogramas, con actividades genéricas… pero algo hay que hacer…!!!!

Tengo que confesarte que hace un tiempo yo también lo hacía.

Nunca antes que en esta época había sido tan importante el envoltorio de algo;  vivimos en la era del “pacagging”, de los empaquetados bonitos. Por si no te das dado cuenta,  en los últimos años se están reformando montones y montones de hoteles: decoraciones minimalistas, colores atrayentes y fotógrafos entrando a fotografiar la habitación piloto y la nueva decoración para plasmarlo rápidamente en la también mejorada página web. Los clientes llegan a los establecimientos habiendo visto el mejor ángulo de una habitación, o la preciosa piscina cristalina. Si todo esto avanza, si hay cambios por doquier, ¿es normal que nuestro programa de animación infantil no tenga nombres “pacagging”?

 

El programa de animación infantil con nombres atrayentes provoca el deseo de participar.

 

Voy a darte unos consejos que funcionan, luego tu haz de tu capa un sayo…

 

El programa de animación infantil: los nombres

 

Lo que vende la animación infantil del establecimiento, lo que hace que los niños y padres se sientan atraídos o no, es el programa, es decir lo que leen y ven en tus soportes publicitarios antes de ir al miniclub.

 

Ejemplo:

  1. Cartel en tu ciudad, con un diseño de dibujos con globos y ositos y en el centro en grandes letras: “ESPECTÁCULO INFANTIL”.
  2. Cartel en tu ciudad con un diseño amarillo y negro con la cara de un león. En el centro con letras pequeñas “tributo al” y ahora con letras grandes “REY LEÓN”.

No te lo voy a preguntar, pero tú y yo sabemos cuál vende más. Es posible que el primero sea infinitamente mejor que el segundo, pero muchísimas personas no sabrán nunca ni siquiera de qué iba, ya  que,  por supuesto, se decantarán por la segunda opción.

Dicho esto, empecemos, por favor a poner nombres a las actividades.

Por regla general,  en el programa de animación para niños tenemos:

Juegos de terraza y piscina: ¿podemos explicar qué son?, ¿es por equipos?, ¿tienen música?

Manualidades: ¿hacemos máscaras, vasos con sal de colores, animales con pinzas…?

Talleres: ¿proponemos un taller de cocina, uno de magia, o de ciencia…?

Juegos familiares: ¿realizamos gymkanas, deporte en equipos…?

“Actividades imaginativas”: ¿son fiestas tematizadas, mañana india o pirata o prehistórica?

Espectáculos infantiles y MiniDisco.

 

Bajo mi punto de vista, hay que intentar darle un nombre chulo a cada cosa que hagamos y,  a ser posible,  dar una temática. Para establecimientos tematizados o con mascota esto es muy fácil, ya que cada actividad se puede vincular de alguna manera con el tema.

Te pongo un ejemplo:  si nuestra mascota es cualquier animal marítimo (tortuga, delfín, pulpo…),  las actividades pueden estar enfocadas en esa dirección, el mar. Así pues, podemos tener una manualidad para realizar un “pez pinza”, los juegos de terraza pueden ser la “competición entre sirenas y tritones”, el taller de sal de colores puede ser “taller del arcoiris en la arena de la playa” y una actividad imaginativa podría ser “el misterio del Titanic”.

Como te digo, tirar del hilo de una temática nos pone las cosas muy fáciles.Aquí te recuerdo actividades con la mascota.

¿Qué ocurre cuando no existe temática ni mascota? Pues que te lo inventas… Cada día puedes dar una temática diferente que se prolongue durante toda la jornada. Piensa en el vestuario que tienes a tu disposición y sácale partido.

Un día especial de Robin Hood, donde hagas tiro con arco o juegos de puntería podría ser “Dando en el blanco con Robin Hood”, una gymkana podría ser “Aventura en el bosque de Sherwood”.

Con Peter Pan podrías pensar en una “mañana pirata”, “con el Capitán Garfio en la piscina” o “el concurso de dibujo de Campanilla” donde es obligatorio utilizar purpurina.

Es el momento de terminar de darle forma al programa de verano.  ¿Quieres aumentar la ilusión de los niños por participar en las actividades del miniclub? Siéntate y dale nombres a tus actividades. Te garantizo que este es el primer paso para que se te empiecen a ocurrir novedosas actividades que, poco a poco, se irán diferenciando de las antiguas.

Esta es una manera fácil de mejorar tu programa y de despertar TU imaginación…

Y como más sabe el diablo por viejo que por diablo, te diré un secreto… Yo empiezo por los nombres y tiro del hilo…. ¡Shsssss!

Y tú, ¿cómo pones los nombres a tus actividades? Cuéntamelo y comparte conmigo tu experiencia. Y, si te ha gustado esta reflexión, te invito a que te suscribas y me compartas en tus redes sociales.

Un besazo

teanimas